Comienza una nueva etapa
Muchas cosas han venido cambiando en mi vida durante este semestre, y me atrevería a decir, desde Diciembre de 2008, cuando decidí irme a Sydney, Australia, para darme un espacio para mí, lejos de lo conocido, con todo por conocer, y ver “in situ” realmente cómo yo respondía frente a algo totalmente nuevo. Me tenía confianza, de hecho la suficiente como para tomar la decisión de hacer el viaje, pero todavía quedaba resolver esa duda que era importante, y que sabía, definiría muchas cosas más en el futuro que en ese momento yo no sabía. Y vaya que cambiaron, y seguirán cambiando.
Cuando volvía de 3 meses simplemente inolvidables en SYD, en ese avión sabía perfectamente que estaba volviendo, más que a retomar lo que había dejado a fines del año pasado, con profundos cambios en mi vida, algunos ya en curso y muchos otros por comenzar, que determinarían que ya nada volvería a ser igual. Sabía que las cosas cambiarían hasta las bases más profundas de mi vida.
Hoy esos grandes cambios están comenzando. Y por eso también reformulé mi blog. Es cierto, no lo actualizo con nuevos temas demasiado seguido, pero puedes saber que cada vez que hay algo nuevo aquí, es porque de verdad me interesa compartirlo con quien quiera oirme. Ya no se llama “Realidades Varias y-alguna-versión-numérica” sino “Realidades Varias y-el-año-en-curso”. Y es que no quiero que esto se quede en un compartimento estanco con una arbitraria denominación numérica, sino que sea el reflejo más fiel posible a mi vida diaria.
Es un formato nuevo, probablemente poco común. Y es que yo también me considero una persona poco común, diferente, aunque no especial. Especial es una palabra que se presta para muchas interpretaciones, que siempre dependen del estado de ánimo inmediato de la persona que la dice.
Hoy, así como me atrevo a romper con las reglas estándar de los blogs, también me atrevo a romper con los esquemas preestablecidos de cómo hacer una vida con felicidad y éxito. Y no es por rebeldía: es porque quiero, y sobretodo necesito sentirme feliz conmigo mismo, hacer lo que más me acomoda y gusta, de la forma que creo más puedo aportar, y dejar de intentar satisfacer proyectos y sueños ajenos, que por proyectarlos en mí, me los han exigido y hecho creer como propios, cuando muchas veces no pudieron haber estado más alejados para lo que creo puedo aportar más.
He decidido dejar la universidad. Quiero trabajar y ser feliz, ir cumpliendo metas, pero siendo feliz. Metas mías, propias, de nadie más. Llegó el momento de jugármela por mí, by my way.
No quiero que estén de acuerdo conmigo. Simplemente quiero que me respeten y si pueden, me apoyen. Estoy consciente de que elegí posiblemente el camino más difícil, pero quiero tomarlo y construir mi vida a partir de ahí, me tengo fe, sé que puedo ser un aporte en la medida que me den una oportunidad de demostrarlo, y en eso estoy hoy: buscando esa oportunidad. Me creo una persona diferente, porque tengo ganas de hacer cosas diferentes, que sirvan a quien confíe en mí, y sobretodo, que sirvan para alcanzar mi felicidad, esa que realmente me ha sido esquiva en estos 27 años.