Una discusión sin fin…
Esta es una discusión bizantina, porque nunca vamos a llegar a nada: es innegable que SM ha cometido errores en la producción de algunos eventos, y algunos de ellos groseros, como lo que ha pasado con Creamfields, pero también hay que ver las cosas un poco como son: es poco probable que pase algo tan patético con Sensation como pasó con Creamfields por varias razones: la primera, es que ID&T no suelta la producción de Sensation en ninguna parte, es una sociedad con una productora local, no una licencia, como lo hace Creamfields; segundo, hemos podido ver este año cómo SM ha ido corrigiendo errores que hubo en la Sensation 2008, por ejemplo, lo más claro según los comentarios, fueron la gestión de las barras y en segundo lugar los baños, aunque faltó agua al final de la noche en algunos; tercero, a diferencia de Creamfields, donde los formatos por lo visto se dejan a libre criterio de cada productora, Sensation tiene estándares mínimos que debe cumplir en cada evento, que van desde cantidad y calidad de DJs hasta la cantidad de salidas de emergencias en cada recinto, pasando por un montón de detalles; no por nada se promocionan y sustentan desde el slogan “the world’s leading dance event” (“el evento dance líder en el mundo”).
Por otro lado, hay que reconocer que gracias a SM hemos podido vivir las experiencias de grandes fiestas: Creamfields 04 y 05, Southfest 04 y 05, Sensation 08 y 09, y de seguro que vendrán más en un futuro no muy lejano, partiendo por Sensation 2010. El futuro se ve mejor que el pasado: se ve una voluntad de SM de querer mejorar las cosas, y lo más importante, es que el público parece estar dispuesto a pagar lo que corresponde por eventos de calidad, que es lo que al final sustenta que las productoras se la jueguen por traer eventos y artistas de talla mundial, algo que antes no pasaba. No se sorprendan si en un futuro no muy lejano tenemos un Trance Energy en Chile.
Hay que considerar además que SM es la única productora que realiza eventos en forma relativamente permanente durante el año, todo el resto, hace 2 o 3 eventos masivos. Eso impone una responsabilidad demasiado grande sobre una sola productora, considerando las exigencias que permanentemente se escucha del público; no es fácil producir un evento, menos si las entradas no cubren o cubren justo los costos de cada uno, y peor si todo el rato te están exigiendo calidad internacional en cada fecha.
Todo indica que SM por fin se dio cuenta de lo que hace sustentable su negocio: traer DJs y eventos masivos, reconocidos, que la gente espera ver, más que intentar experimentar, y complementar eso con un buen servicio. Para experimentar existen los clubes urbanos, las radios en Internet, los festivales alternativos; es la realidad. Es la forma como ID&T se transformó en lo que hoy es: Sensation no es una fiesta donde se vaya a escuchar nuevas tendencias electrónicas; Sensation es la muestra más impactante de lo que una buena estrategia de marketing se puede transformar en el mejor negocio imaginable, al punto de sustentar una productora como ID&T, con todos los eventos que ellos producen año a año (Mysteryland, Trance Energy, Q-Dance, Black hasta el año pasado, por nombrar algunos). No nos engañemos: Sensation nació, es y será un producto de marketing, que claro, tiene como complemento que en cada evento la música es electrónica y nos gusta, pero piénsenlo de nuevo: si esta fiesta se hubiera hecho con otro estilo de música, digamos Pop, y hubiera sido todo el fenómeno que actualmente es, ¿hubiéramos querido al menos vivir por una vez lo que es estar ahí?… eso es lo que Sensation provoca en la gente, y es por eso el éxito que tiene: una vez que lo pruebas, te vuelves adicto, y cuentas los días que faltan para poder ir a la siguiente. Eso se consigue con trabajo duro y constante: no es fácil crear un tema de fiesta totalmente distinto al anterior y más atractivo año tras año.
Me fui un poco en la volá. No es que defienda a muerte y contra todo a SM, pero también es justo que así como criticamos a veces muy ácidamente los errores, reconocer los aciertos, y agradecer que un grupo de personas que se atrevieron y pusieron las ganas y plata necesaria para hacerlo realidad, lo haya logrado en un país donde hasta hace pocos años era inimaginable que seríamos el primero en la historia fuera de Europa en recibir a un evento como Sensation. Eso a pesar de los errores que todos conocemos.

