Creamfields Chile 2009, Comparte la Alegría!
Hemos asistido al renacimiento de Creamfields Chile. Eso lo resume todo. Un evento redondo de principio a fin, la gente impresionante, nunca me tocó ver con ese ánimo, esas ganas de querer pasarlo bien a tanta gente en Chile.
Si hasta el año pasado las críticas no se hacían esperar, este año SM demostró cómo hacer las cosas bien, y que, a pesar de no estar en el nivel de Perú (de Argentina mejor no hablar este año…), el concepto puede y debe potenciarse, aunque no sea con más que el main stage.
1. Música / Sonido
Impecable. El sonido se escuchó perfecto durante toda la noche, con todos los DJs y desde todos los puntos del recinto.
- DJ Wask: no lo vi
- Tweeter: lo vi poco como para hacer un análisis 100% objetivo, pero dado que fue la última parte del set y que en teoría debía entregar un poco más arriba el público, no me llamó para nada la atención.
- Guy Gerber: a mí gusto, quedó al debe. Esperaba más. Quizás es su estilo y yo pensé que era otra cosa. La verdad es que no lo escuché antes de ir. Al principio pensé que iba a tirar la casa por la ventana, pero se fue quedando y solo hizo un set razonable. Muy al final, sobretodo ya cuando Guetta salió a mirar antes de entrar, se puso más las pilas y dejó al público en el punto exacto para lo que venía. Pero solo al final, un poco demasiado al final para mi gusto.
- David Guetta: No tengo la palabra precisa para describir lo que viví, sentí, vi y disfruté con él en el stage. El público literalmente vuelto loco, con un ánimo impresionante. Era esperable que fuera el que desatara la euforia colectiva, pero nunca pensé que sería a ese nivel. También era esperable que armara la fiesta… cuando dijo “are you ready to partyyyy?” yo pensé: “cagamos, va a quedar la cagada y media acá, este wn quiere celebrar su cumple y nosotros pagaremos el pato”. La verdad es que ese pato lo pago mil veces con un set así. Una linda escena la del cumpleaños feliz, no es común que en un evento tan masivo se produzcan esas cosas, gesto que solo está reservado para los más grandes del público. Un set buenísimo, fiestero, con sus clásicos y sus no tan conocidos en los momentos justos, tremenda fiesta armó el tipo. Un detalle destacable de parte de él ese de “regalarnos” un tema inédito, que nadie conocía, a nosotros antes que al resto del mundo, así como también de agradecernos sacando la bandera chilena.
- Armin: Nada que decir. Nada que decir de su presencia, de su carisma, de su profesionalismo, de su alegría, de sus ganas de que lo que había dejado Guetta (un público eufórico a más no poder, algo que no es fácil de mantener y manejar para cualquier DJ) siguiera igual o mejor. Un set tremendo, tiró bombas de sus mejores temas durante toda la presentación, no dejó que el ánimo decayera por un minuto, terminó solo como los grandes saben: con el público saltando, aplaudiendo, gritando, riendo, bailando… a completa disposición de él. Levantaba las manos, estiraba los brazos, aplaudía, y todos lo seguíamos. Hizo que terminaba, pero no, todavía quedaba el “Grand Finale”. Sacó la bandera chilena, la mostró, la sostuvo, ofreció sus audífonos a un público que lo esperaba con ansias desde la poco lucida presentación en Sensation 2008, una que yo considero un paso en falso. Un tipo increíble. Un set acorde a la mejor fiesta del año en Chile. Vimos al Armin que vemos en los grandes eventos europeos, pero que no lo conocíamos así acá.
2. Lugar
Qué duda cabe después de ayer: Ciudad Empresarial es el lugar natural de Creamfields. Nunca más el evento debe salir de ahí, al menos si no sale de la zona urbana de Santiago. Por alguna o muchas razones que son difíciles de explicar, la gente se siente, reacciona distinto cuando no se siente cómoda con el lugar. El stage, las luces, el sonido, todo puede estar donde corresponde, pero siempre hay “algo” que se relaciona al lugar del evento que permita que sea todo lo especial que fue por ejemplo anoche. Buena organización, bien los estacionamientos, bien los buses de acercamiento, bien el ambiente general que permitía sentirse seguro al transitar.
Quizás el único punto un tanto bajo fueron los notables desniveles de la pista de baile. Pero bueno, son las cosas que están y que hay que sobrellevar cuando se hace en un escenario natural, y no sobre una playa de estacionamientos.
3. Montaje / Stage
Otro buen punto. Me encantó el stage, las grandes pantallas LED, la iluminación, la intencionalidad de los efectos. Bien la carpa de puntas, un amplio lugar para tomar un descanso en medio de tanta fiesta. Bien la posición de los VIP, bien iluminados. Una pena lo del montaje de dentro de la carpa de puntas, era bastante lindo, pero bueno, siempre hay gente que pasa por encima de todo, sin importarle que un buen ambiente hace las cosas distintas. Bien la posición de las barras y bien la de los baños.
4. Público
Nada que no fuera lo esperable para un evento masivo. Mucha, mucha, muchísima gente eso sí. Se esparaban 5,000 personas… llegaron más de 10 mil. Un interés por Creamfields que no se veía desde el 2004-2005. Borrachos, drogados y desubicados siempre habrán, en todos lados. Cuando uno va a un evento como este debe saber lidiar, no pelear, con cosas como esas. Los que esperan la comodidad del living de su casa, se equivocan de lugar. Lo dicho: no vi excesos fuera de lo normal, no vi flaites ni peleas. Y disfruté como nunca.
5. Seguridad
Afuera observé lo común de SM. Adentro, vi bastantes guardias, sobretodo en la carpa de puntas. Bien.
6. Barras / Precios
Bien ubicadas. A pesar de que habían al menos 6 cajas por barra, se produjeron filas gran parte de la noche, aunque resulta comprensible por la cantidad de gente que llegó. Tomando en cuenta eso, el sistema funcionó normal. La atención en el servicio muy fluida. Los precios, los normales de SM: $2000 una Corona, $1500 una botella de agua de 600 cc.
7. Baños
La vez que los usé no encontré filas y todavía se mantenían en estado razonable. Los baños SI estaban separados y claramente señalizados, otra cosa es que la gente no ponga atención hacia donde va. Incluso las casetas eran de distinto color: celestes los hombres, naranjas las mujeres. Pasa que no había una división detrás de la carpa, entre los baños, por lo que cruzarse era solo caminar, pero si hubiera habido separación, habría sido un caos todos entrando y saliendo por el mismo lugar.
Eso. Un evento inolvidable, tal como lo fue Sensation 2008. A mi forma de ver, la fiesta del año en Chile.
Nota?, sí: un 7 cerrado. Un evento perfecto, con detalles propios, pero no para que alcancen a empañar nada.
Saludos.

