Teletón 2008: Una expresión nacional de Gratitud
Acaba de terminar la Teletón 2008, evento con el que se celebraron los primeros 30 años de la Fundación Teletón (los eventos como el de ayer tienen algo menos, por las interrupciones de las elecciones) y una vez más los chilenos a los que nuestro orgullo por una obra como esta nos impulsa año tras año a levantarnos e ir al banco, podemos sentirnos felices y aún más orgullosos por haber superado una vez más una meta que pareció muy lejana hasta no muchas horas antes del cierre de la campaña.
La Teletón, ya se ha dicho muchas veces, pero vale la pena recordarlo las más que se pueda, es, más que una campaña benéfica más, nuestro día de Acción de Gracias, nuestra oportunidad de literalmente olvidarnos de nuestras diferencias políticas, sociales, económicas, religiosas o las que sean, y trabajar conjuntamente, desde el aporte monetario en el banco hasta quizás ver la Teletón completa, en la realización de un sueño, que por lo significativo que es, trasciende a quienes se atienden en Teletón y vuelve a nosotros como una verdadera rehabilitación de nuestro espíritu más profundo, ese que no sale en nuestra rutina diaria, pero que está ahí, siempre esperando su oportunidad y que sobrevive en gran medida gracias a esta iniciativa.
Lo visto en esta campaña es significativo: se recaudó una cifra total histórica, a Mario Kreutzberger, creador de tan significativa obra se le rindió un justo (aunque a él no le guste) homenaje frente a un Estadio Nacional repleto con más de 80 mil personas que lo ovacionó como nunca de pie, Leonardo Farkas y José Luis Nazar dieron ejemplo al destinar importantísimas cantidades de dinero de su patrimonio personal a esta campaña sorprendiendo hasta al mismo Don Francisco, y por supuesto, la gente de Chile, que desde su fuero privado de cada banco, desde Internet o el teléfono, ayudaron cada uno con lo suyo a lograr una cantidad altísima para unos tiempos económicos que, se sabe, son y serán complejos. A esto se suman las promesas del Gobierno para dar importantes aportes para la construcción de instituto en Calama y Aisén, la reconstrucción del Teatro Teletón como promesa bicentenario (es de esperar que la Teletón 2010 se realice ahí) y… el aporte mensual del 10% del polémico reajuste al sueldo de Bachelet.
Pero uno no puede simplemente quedarse en las cifras de dinero para analizar este verdadero fenómeno social, que realmente forma parte del ADN colectivo nacional, y debe ser, junto a Fiestas Patrias, uno de los únicos hechos que nos identifican como sociedad toda, algo que de tiempo en tiempo se busca con cierta desesperanza.

80 mil personas en el Estadio Nacional
Los testimonios entregados durante las más de 28 horas de campaña fueron especialmente emotivos: se mostró la dura realidad de los niños, jóvenes y adultos que han debido pasar o están pasando por el siempre complejo proceso de rehabilitación, la transformación de sus familias para permitir el progreso más rápido posible y la demostración de que la Teletón no es más (ni menos) que el hecho de que un niño pueda no correr, saltar y ni siquiera caminar, sino lograr dar un solo paso, algo tan cotidiano que nos parece tan obvio todos los días a quienes tenemos la inmensa suerte de los que no tenemos impedimento alguno, o el hecho de poder apretar el botón de encendido de la televisión, que para personas como Diego, que apareció en el último testimonio, implica un esfuerzo titánico, pero a la vez el logro de poder hacerlo es igual de grande, justifica todos los esfuerzos que en estos 30 años la Teletón, de la mano de la solidaridad de los chilenos, ha implicado. Si le agregamos que la rehabilitación además conlleva que personas que nunca articularon palabras hoy hablan o están próximas a hacerlo y lo impresionante que resulta escuchar a las personas que pasaron o están en Teletón, desde su madurez, concepto del mundo y expectativas de vida, la experiencia resulta realmente conmovedora.

Mario Kreutzberger, creador de la Teletón
Mención aparte para la labor de Mario Kreutzberger, Don Francisco: él es el creador de una iniciativa tan magnífica como ésta, él es quien a pulso comenzó en 1978 con una idea que muchos creyeron una locura, gracias a él Chile ha conocido la durísima realidad que implica el ser minusválido y el difícil proceso de rehabilitación que conlleva, él es el motor del éxito rotundo de la Teletón en estos 30 años. Es cierto, como dice él, que la Teletón la hacen muchas más personas, miles, por todo Chile, pero no es menos cierto que si no fuera por la cantidad de tiempo y energía inconmensurables que le ha dedicado a su mayor obra, esto no hubiera sido posible. Nadie más que él podría haberlo logrado: partir en un año en que el país estaba cruzado por las rivalidades, odiosidades, desconfianzas, divisiones sociales y políticas y haber logrado la meta a pesar de eso, ya es, por sí solo, un atrevimiento que merece nuestro respeto y admiración sin discusión. Nadie más que él podría haberlo logrado: el hombre que está a la cabeza del programa insigne de la televisión chilena y que ha sido reconocido a nivel mundial: Sábados Gigantes; un programa que en los peores tiempos sociales de Chile llevaba la alegría y entretención a prácticamente todos los hogares de nuestro país semana tras semana; prácticamente era lo único que se veía todos los sábados en la tarde, cautivando a su audiencia, llevándola de alguna forma lejos de las preocupaciones, dándole vida a la esperanza y haciendo crecer la confianza en su persona de millones y millones de chilenos. Hoy Sábados Gigantes se hace en Estados Unidos, y sigue gozando de grandes niveles de audiencia no solo en Chile, sino en toda la América hispanohablante, Don Francisco ha sido reconocido con una estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood, ha entrevistado a candidatos y a presidentes de Estados Unidos, convirtiéndose él y su programa en un referente ampliamente reconocido en el país norteamericano. Nadie más que él podría haberlo logrado: cuando intentó traspasar el mando de la Teletón, con una estrategia algo forzada, la gente sintió que sin él no era lo mismo y la cruzada estuvo a punto de fracasar ese año. Así de fuerte es el nombre, imagen y significado de Mario Kreutzberger en todo esto. El homenaje que recibió en el Nacional anoche es justo y merecido, aunque en nada compensa el inmenso aporte que él le ha dado a Chile en todos estos años.
La Teletón, qué duda cabe, trasciende las fronteras, y no porque hoy se realicen teletones en más países, sino que porque nuestra Teletón, la chilena, convoca a artistas de renombre, aunque su presentación sea solo a veces de menos de 5 minutos. El partido de showbol lo demostró: ya se quisieran en varios partidos de beneficiencia alrededor del mundo la formación de estrellas con la que contó la selección de América: Valderrama, Francescolli y Goycochea por nombrar solo algunos; por el lado de Chile, la reedición de la dupla Za-Sa con Zamorano y Salas, todos bajo el mando de Borghi. El cierre también ayudó: Daddy Yankee, Enrique Iglesias y Luis Fonsi como ejemplos.
Y a pesar de que la Vedetón dejó a muchos -me incluyo- con gusto a poco, podemos decir sin temor a equivocarnos que hoy domingo nos despertamos felices de saber que Chile, con Farkas y Nazar a la cabeza, cumplió otra vez, que lo imposible se puede lograr si nos proponemos hacerlo, que habrán varios miles de pacientes más en la Teletón a partir del próximo año, que habrán 4 nuevos institutos, que se remodelarán otros tantos, y lo más importante: que hemos sido capaces de mirar la dura realidad y prestar nuestra ayuda, muchas veces llorando después de uno o varios testimonios, pero entendiendo que todos somos fundamentales en esto: la Teletón depende de cada chileno que ayuda, y no hay sensación más hermosa que sentir que una parte importante del ADN nacional sobrevive y se expresa en cada uno de nuestros corazones.
Nos vemos el 2010.
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- Published:
- 30 Noviembre 2008 / 11:02 PM
- Category:
- actualidad
